UN CUENTO NAVIDEÑO DE OTRO MUNDO (Haz Click aquí para el audio)


CAP III

Momento de alta tensión se vive a esta hora en el interior de la nave espacial la Zamura 1, hace pocos instantes el jefe de la misión, el comandante Helminto, se topó con una escena que le dejo más que confundió perplejo, al encontrar en el interior del satélite terrícola que estaba en estudio, a su subordinado, nos referimos al teniente Oxiuro, completamente absorto e inspirado escuchando una extraña canción que pertenecía a la primitiva civilización terrestre.

HELMINTO: “Teniente Oxiuro… ¿Se puede saber qué demonios significa todo esto?”

Pegando un brinco del susto, el sorprendido oficial comptoniano se levantó inmediatamente de su asiento.

OXIURO: “Por las chanclas de mi abuela… Tremendo susto me ha dado comandante… ¿A usted no le enseñaron a tocar la puerta antes de entrar?”

HELMINTO: “Pero cómo se atreve insolente… Soy el comandante en jefe de esta nave espacial y no debo solicitarle permiso a nadie para circular en sus áreas… Mucho menos debo estar tocando ninguna puerta… Hágame el favor y se para firme… Acomódese ese uniforme y apague el equipo de sonido… Me va explicando ahora mismo ¿Qué significa ese extraño ruido que estaba escuchando?... ¿Qué eran esa palabras en su contenido?... Hablede inmediato o será severamente castigado”

OXIURO: “Si mi comandante… Disculpe usted… Espero no haberle ofendido de alguna manera… Le explico que fue lo que pasó… Como recordará me fue asignada la tarea de hacer estudios sobre el satélite terrícola de nombre Hecho en Socialismo… Para conocer un poquito más sobre la cultura, estilo de vida y costumbres de esos seres humanos, decidí activar varios de los sistemas primitivos que posee esta nave y fue así como me topé con una cosa que los terrestres llaman radio fm… Decidí activarla y sorpresivamente me llevó hasta una emisora que transmite un programa que se llama “Bailando con la Radio” de un tal Beiker Leal, en Merideña 95… Casualmente estaba sonando esto a lo que ellos llaman música… Y este es un autóctono llamado el Indio Pastor… Disculpe comandante, me dejé llevar por la letra de esa canción… No sé que me pasó”

HELMINTO: “Teniente Oxiuro… Voy a ser breve… Ni siquiera me voy a tomar la molestia en tratar de entender cómo es que usted se puede identificar con una costumbre tan banal y primitiva como esa de la tal música… Mucho menos intentaré descifrar cómo es que usted termina agarrándole el gusto a una canción de ese Pastor López… Tengo entendido que ni en la tierra eso lo han podido explicar… Lo único que si le voy a dejar claro es que toda la población de nuestro glorioso planeta Compton ha depositado su entera confianza en nosotros dos para ser llevados a la salvación… A la salvación teniente… En nuestras manos está darles esperanzas o no a esos compatriotas… Si para usted eso no es importante entonces hable ahora o calle para siempre… Pero asúmalo como la misión más importante de su vida, porque de hecho lo es”

Después de aquel tremendo regaño, el teniente Oxiuro fue directamente hasta la sala de máquinas con el rabo entre las piernas para preparar el ingreso de la nave a la atmósfera terrestre, esa era parte de su responsabilidad, ajustar los controles para el aterrizaje que se daría en pocos instantes, justo cuando está a punto de tomar el control de la nave suena el teléfono interestelar protoplasmático.

SEMOLA DURUM: “Teniente Oxiuro… Teniente Oxiuro… Aquí torre de control base de comando interestelar del planeta Compton… Le habla la generala Sémola Durum… Proceda activar protocolo de aterrizaje”

OXIURO: “Aquí teniente Oxiuro Generala Semola Durum… Ya activado sistema de aterrizaje… Fijando coordenadas preestablecidas y sistemas de evasión e invisibilidad”

SEMOLA DURUM: “Recuerde Teniente que es muy importante supervisar que el sitio de aterrizaje sea en la ciudad de Nueva York, al norte del continente que llaman América… Ya hemos adelantado coordenadas para establecimiento de la nave cerca del centro neurálgico del poder terrícola… Organización de naciones Unidas… Ciudad de Washington… Casa Blanca y Centro Mundial del Comercio… Ya estando cerca de estos lugares se les hará más fácil preparar terreno para eventual e inminente invasión”

OXIURO: “Pierda cuidado generala… Ya esas coordenadas han sido establecidas… Todo está preparado para ingresar a la ciudad de Nueva York en contados minutos… Contacto con atmosfera terrestre… Sistemas de invisibilidad activados”

Tal como lo han venido escuchando queridos oyentes, estos seres alienígenas tienen todo preparado para arribar a nuestra noble, pero deteriorada Tierra, mientras el teniente Oxiuro afina detalles del aterrizaje en la sala de máquinas, su jefe, el comandante Helminto, supervisa que todo marche con normalidad desde el puesto de control.

HELMINTO: “Todo se desarrolla según lo establecido… Hemos ingresado al cielo terrícola sin novedades… Son las 22 horas terrestres o 10 de la noche… Tiempo despejado y con normalidad… Un momento… ¿Qué significa esto?... Nos estamos desviando del sitio establecido para el aterrizaje… La nave está bajando varios grados importantes y apunta hacia el sur… Hemos perdido referencia de la ciudad de Nueva York… Nos estamos dirigiendo a otro punto desconocido… Seguimos perdiendo altura y bajamos inminentemente hacia el sur… Teniente Oxiuro… Teniente Oxiuro… ¿Qué sucede?... Responda… ¿Por qué vamos hacia el sur?... Teniente Oxiuro vamos a estrellarnos”

El teniente Oxiuro no lo escuchaba, hace unos minutos está entretenido enviando mensajes de texto para responder una trivia que tiene a esta hora Beiker Leal de “Bailando con la Radio” al aire y es por eso que descontroló el avanzado sistema de aterrizaje de la nave. Con rumbo desconocido, la Zamura 1 se dirige a un peligroso impacto que se podría dar en cualquier momento.

HELMINTO: “¿Teniente Oxiuro qué ha hecho?... ¿No se da cuenta que nos vamos a estrellar?... ¿Qué hace escuchando esa emisora terrícola otra vez?”

OXIURO: “Ups… Disculpe mi comandante… Déjeme arreglar el rumbo de la nave otra……”

Tarde… Era muy tarde… La Zamura 1 se estrellaba en un lugar desconocido… Dejando a su paso un montón de árboles encendidos, bolas de fuego y una enorme nube de polvo que impedía la visibilidad.