
CAP XVIII
Qué situación tan incómoda la que estaba viviendo en este momento el pobre teniente Oxiuro, ahí, en pleno parque los Chorros de Milla estaba su nueva novia terrícola, la bella Vanessa Chourio, sosteniendo su teléfono protoplasmático fotosintético o lo que es lo mismo su teléfono celular, mientras recibía una importante llamada desde el planeta Compton de su jefa, la generala Sémola Durum.
VANESSA: “Y entonces Oxiuro Nanu Nanu Beta Sepúlveda… ¿Me vas a decir quién es esta tal Sémola?... ¿O será necesario que conteste y le pregunte yo misma?... ¿Ahhh?... Dime… Habla… ¿Te comieron la lengua los ratones?”
OXIURO: “Vanessa por favor… Por favor… No me hagas esta escena… Mi cielo tranquilízate… Sémola es… Sémola es mí… Mi… Mi mamá… Si… Eso es… Ella es mi mamá”
VANESSA: “¿Tu mamá?... ¡Jah!!!... Sí, claro… Tu mamá… Y yo nací ayer y todavía me como los mocos… Naaaa… Oxiuro… Ustedes los hombres son todos igualitos… Unos falsos… Unos Mujeriegos… Pensé que por ser maracucho serías distinto, pero no… Esa no me la voy a tragar… Ve a caerle a mentiras a tu abuela… Esa muela no va conmigo ¿Ok?... ¡FALSO!!!... ¡FAAAAALSOOOOOO!!!
Y estrellando su sofisticado teléfono alienígena contra una piedra, la desencajada señorita le volvía añicos el aparato al sorprendido teniente Oxiuro.
VANESSA: “Pues quédate con tu tal Sémola… Espero que sean felices… Que tengan muchos hijos y la hagas la mujer más afortunada del mundo… Snif, snif, snif… Total, eso fui yo para ti… Una aventura más en tu vida… Sólo una AVENTURA… Me largo… Suerte y hasta más NUUUUNCAAAAA… Buuuuaaaa… Snif, snif, snif… Buuuuaaaa”
Boquiabierto, confundido y sin el más mínimo chance de defenderse, el teniente Oxiuro quedaba íngrimamente solo en aquel apartado lugar del famoso zoológico.
Vamos a dejarle allí por un momento y volvamos rápidamente a la súper avanzada nave espacial La Zamura 1, donde justo en este instante suena el también súper avanzado teléfono protoplasmático fotosintético
HELMINTO: “Generala Sémola Durum… Si mi generala… Adelante… Aquí el comandante Helminto Alfa”
SEMOLA DURUM: “Comandante Helminto, saludos… Estamos muy preocupados en el planeta Compton… Hace unos minutos llamé al teniente Oxiuro a su dispositivo protoplasmático móvil y solo pude escuchar los destemplados gritos de una humana… Cada rato mencionaba las palabras desgraciado… Farsante… Perro… No sé en realidad que significa todo eso… Pero si nos preocupa… Una pregunta comandante… ¿Si hizo usted lo que le encomendamos?… ¿Siguió al teniente Oxiuro?... ¿Qué nos puede contar?... ¿Qué observó?”
HELMINTO: “Generala Sémola Durum… Debo decirle con gran pesar que yo también estoy muy preocupado… Pude seguir al teniente hasta un lugar que los humanos llaman parque… Fue ahí donde me percaté que se encontraba junto a una terrícola de sexo femenino… Cuál sería mi sorpresa al ver al teniente y a esa humana uniendo sus labios de forma acalorada”
SEMOLA DURUM: “Por las lunas de Júpiter… Eso es terrible… ¿Y qué cree usted que significa?”
HELMINTO: “Sin duda mi generala que al teniente lo han contagiado… Ese tipo de acción con las bocas debe ser la manera de transmitir el parásito del toxoplasma Ghondii… No solo es lo que pude ver hoy… Es la actitud, la conducta del teniente desde hace varios días… Ya no es el mismo… Se lo pasa suspirando… Lo llaman por teléfono para hablar hasta altas horas de la noche… Se lo pasa metido en una página a la que los humanos llaman Facebook… Y lo peor… Anoche lo vi reuniendo dinero para comprar un BlackBerry porque necesita el PIN”
SEMOLA DURUM: “Esto es peor de lo que me imaginaba… Comandante… Intente esta noche hablar con el teniente… Trate de ver si hay posibilidades de superación… Si usted me certifica que ya no hay vuelta atrás continuaremos con los planes y de inmediato partirá para ese planeta Tierra la primera avanzada de naves para ejecutar de una buena vez por todas la invasión”
HELMINTO: “Copiado generala… Voy a esperar despierto al teniente para hablar con él… Supongo que no debe faltarle mucho para llegar”
Oh no, que giro inesperado está tomando esta dramática historia, pero ¿Dónde está el teniente Oxiuro?... ¿Qué demonios está haciendo?...
OXIURO: “Buenas noches señora… ¿Tiene para llamar a Movilnet por favor?
Si, ahí está Oxiuro, caminando erráticamente por las solas y oscuras calles de la ciudad, se detuvo un momento en un alquiler de teléfonos para llamar a alguien.
OXIURO: “Cheo… Cheito… Mi pana… Necesito hablar con usted brother… ¿Dónde anda?... Nada, nada… Ahorita le cuento… Pero vamos hablar… ¿Dónde lo espero?... Ok… ¿La Viuda?... ¿Por la Plaza del Llano?… Ok… Nos vemos ahí en 20 minutos”
Y efectivamente, 20 minutos más tarde se encontraban el teniente Oxiuro y su pana del alma Cheo en aquel folclórico lugar de la ciudad. Oxiuro le contó todo lo que había sucedido a su amigo, lo bien que habían transcurrido las primeras horas junto a Vanessa, el paseo en el parque, la cascada, los besos… en fin… le contó con lujo de detalles cada uno de sus movimientos, incluso le contó sobre la extraña reacción de celos que había sufrido la muchacha, el teléfono estrellado contra el piso, y sus últimas y lapidarias palabras.
CHEO: “Chaaamo… Qué duro… Qué loca esa chama… Bueno mi pana, sólo te puedo decir una cosa… Todas, absolutamente tooooodas las mujeres son así… Tranquilo… Para que se te quite ese guayabo no se me ocurre que una sola cosa mi panal”
Y ahí, en medio del patio central de la popular Birosca, nos encontramos una vez más, con los ojos vidriosos, una hielera llena de pitillos y arrecostado a la corneta gigante de sonido, al pobre y sufrido teniente Oxiuro.