CAP I
Esta es una historia de la vida real, una historia que comenzó exactamente hace cinco años atrás, específicamente en la localidad del Valle, carretera de la Culata en el estado Mérida.
En el criadero de perros “Garrapatas Saltarinas” hay bastante actividad y no es para menos pues Layka, la hermosa ejemplar de Pastor Alemán está por parir, ya ha cumplido su ciclo de embarazo con absoluta normalidad y el día del parto ha llegado. Los empleados del prestigioso criadero de perros de mueven diligentemente, abriendo la puerta del consultorio hace acto de presencia el doctor Moquillo, veterinario residente a quien corresponde atender el nacimiento de los nuevos cachorros de Pastor Alemán que han estado esperando con tanta ansiedad en aquel lugar.
DOCTOR MOQUILLO: “Muy bien… Todos a sus puestos… Preparen las incubadoras por si hace falta hacer uso de ellas… Necesito todos los instrumentos al alcance y por amor a Dios que alguno de ustedes baje a la ciudad y le diga a Dudamel que meta a Largache desde el primer tiempo”.
Los siguientes, fueron minutos verdaderamente dramáticos en el Criadero de Perros Garrapatas Saltarinas, la camada que estaba por nacer era muy importante debido a los cuidados especiales que se le habían dado a Layka y sobre todo porque pocas veces unos pastores alemanes iban a ser tan puros como esos que estaban por nacer.
Finalmente, después de unos 45 minutos, el Doctor Moquillo anunciaba a viva voz lo siguiente:
DOCTOR MOQUILLO: “Por favor… Que quede registrado en los libros del criadero que hoy, 25 de Mayo del año 2005… Layka ha parido 9 espectaculares cachorros… Todos en perfecto estado de salud, con sus cuatro patas y sus largas colitas… No hay indicios de malformaciones congénitas y efectivamente son de pura raza cada uno de ellos… He contabilizado 5 hembras y cuatro machos”
En las siguientes semanas las cosas marcharon absolutamente normal con el desarrollo de aquellos pequeños cachorros, se les desparasitó y vacunó, todos tomaban directamente de la teta de la madre. Cuando no estaban jugando estaban durmiendo y poco a poco cada uno de ellos empezaba a formar su propia personalidad.
De los nueve cachorros llamaban especialmente la atención dos de ellos, eran dos machitos verdaderamente parecidos, tan, pero tan parecidos que no había manera de distinguirlos, para complemento siempre estaban juntos para arriba y para abajo, este par de hermanitos idénticos eran tan unidos que parecían siameses, parte por lo parecidos, parte por lo apegados que eran.
Y pasó el tiempo… Pasaron los días… Pasaron las semanas… Y pasaron los meses…
Como es normal en estos casos de perritos, después de dos meses se publicó el letrero en la puerta del criadero donde se anunciaba la venta de cachorros de Pastor Alemán, debemos admitir que la fama del Criadero de Perros Garrapatas Saltarinas era enorme, así que no tardaron mucho en vender cada uno de aquellos espectaculares ejemplares.
De los nueve cachorros se fueron llevando primero a las hembritas y finalmente de los cuatro machos que quedaban a uno lo dejaron para el criadero y a otro se lo llevaron de regalo para Miraflores, según dijeron era para alguien importante que deseaba un Pastor Alemán para llamarlo Kaiser.
Según esta cuenta, entonces quedaban solo dos cachorros por vender, y esos dos cachorros eran casualmente el par de gemelos idénticos que no se separaban para nada, sin embargo el día de la inexorable separación estaba por llegar, cada uno de ellos tenía un destino distinto por recorrer y sería cuestión de tiempo para que fuese el destino precisamente, quien echara las cartas que definirían el futuro de este par de hermanitos.
¿Qué va a pasar con este par de cachorros?... ¿Cómo era que se llamaba el perro de Hitler? ¿Kaiser?... ¿Será que la misma pava que le cayó a la Guaira la que tiene el Estudiantes?
Respuestas a estas y otras preguntas en el próximo capítulo