LLEVO LA PEGADA

CAP VII



Que escenita tan incomoda, Esquilachi no le quita la mirada de encima a su nuevo adorado tormento, nos referimos a la lindísima Camila Pomodorata, pero tampoco puede evitar mirar a su lado, ahí, muy cerquita de ella está él, ese bichito galancito, el mismo que aparece en más de 200 fotos junto a la linda chica, nos referimos al tal Alejandrito Bello.

Esquilachi lo conoce muy bien, a pesar de jamás haber sido presentados, el protagonista de esta historia ha estudiado cada detalle en el perfil de ese muchacho proveniente de Caracas, sus gustos, sus amistades, sus estudios, sus familia… Todo… Loco de celos, Esquilachi había visitado más veces la página en facebook de Alejandrito que la mismísima página de Camila.

AMALGAMA: “Mirá Camila… Vení que ya llegaron los pacientes… Vamos aprovechar el tiempo antes que nos quiten el agua

La que hablaba era Amalgama Portillo, una linda chica también, proveniente de Ciudad Ojeda estado Zulia y compañera de clases de Camila Pomodorata.

CAMILA: “Hoooolaaaaa muchachos… ¿Como están?... Gracias por venir… Pasen adelante… Tú eres Atkinson ¿Verdad?… Y tú eres… Jajajajajajajaja… Imposible olvidar tu nombre que tanto me gusta… Esquilachi

Oh por Dios, Camila había recordado su nombre, esa hermosísima estudiante de Odontología sabía que existía, esa escultura andante se había dignado a usar un pequeño espacio de su memoria para guardar el nombre Esquilachi, que bella era la vida, que bello es el mundo, que bello es el amor.

CAMILA: “Bueno muchachos ya estamos listos… Pasen por aquí y cada uno se sienta en una silla… El procedimiento que les vamos aplicar es prácticamente de rutina, así que no deben… Ahhhhhh… Que pena… Había olvidado presentarles a Alejandrito… Él nos va ayudar hoy como instrumentista… Alejandrito mi amor ven… Conoce a nuestros pacientes voluntarios

Siiiiii, ahí venía el tal Alejandrito, con su pinta de surfista californiano, cabello oscuro peinado a la moda, una de esas franelitas abercrombie con números y letras, el bicho era tan galán que en la Facultad le decían Cluni, por su parecido a George Clooney cuando estaba más joven.

Esquilachi tomo aire, sacó pecho y con todo lo que le daban sus fuerzas le dio tremendo apretón de mano al tal Alejandrito Bello.

ESQUILACHI: “Mucho gusto amigo… Esquilachi Ramírez para servirle

ALEJANDRITO: “Aaaaaayyyy ordinario… Me quieres partir un hueso de la mano… Suéltame gorila… Mucho gusto… Alejandrito

Uuuuufffff que alivio, por lo visto solo fue un susto, ese Alejandrito era más inofensivo que perro sin dientes. Con razón en su perfil aparecía en lecturas favoritas: La dama de las Camelias y le gusta coleccionar agendas Pascualinas. Esquilachi empezaba a comprender que tal vez el camino para su conquista de Camila estaba medio despejado, ya dependía de si mismo, sin embargo debía actuar con cautela y mucha inteligencia.

Vamos a trasladar nuestra atención al otro lado de la ciudad, en el Centro Comercial El Buhonero Feliz se encuentran reunidos en la feria de comida Ramón Mamón junto a sus dos secuaces Lenin Chiquicuqui y Wahlid Al-Bajadmamad, mejor conocido como “El Turco”. Recuerden que estos tres son compañeros de estudio de Esquilachi y son más malos que la leche china en polvo. Vamos acercar nuestros micrófonos para escuchar que están tramando.

RAMÓN: “Mi plan para vengarme del papanatas del Esquilachi marcha viento en popa… Ya estuve esta mañana en el consejo de profesores del colegio y lo denuncié como el autor material del robo de la cabeza de la estatua de Manuel Marulanda Vélez…. Jajajajajajajaja… Claro… Los viejos, como era de esperarse, me pidieron pruebas… Pero eso es lo de menos… Para ello contamos con la más contundente de las pruebas… La mismísima cabeza de la estatua, que reposa tranquilamente en la casa de mi pana Wahlid Al-Bajadmamad… Jajajajajajajaja… Dígalo ahí Turco

WAHLID: “Arnab Bait Taj Thamar Jaras Habib Rajul Laban

Dios mío, de verdad que estos bichos son bien malos, mejor vamos alejarnos de ellos antes que se den cuenta que los estábamos espiando o espionando como dicen ciertos mandatarios por ahí.

Que tal si regresamos a la ilustre Facultad de odontología, vamos a ver que está pasando a esta hora con nuestro Esquilachi Ramírez.

Camila está fajada curando varias caries que presenta el protagonista de esta historia y si no las tiene se las inventa. Acostado, con la boca abierta y en su labio inferior el chupa babas, Esquilachi está sorprendentemente tranquilo, no se ha quejado en lo más mínimo de dolor y eso que para ahorrar anestesia, la linda Camila solo le ha aplicado tocamientos de manzanilla con un hisopo.

CAMILA: “Esquilachi… Abre un poquito más la boca… Voy a tocar la pulpa… Tal vez te duela porque no he aplicado anestesia en este sector… Pero tú me dices ¿Ok?... Ahí estoy tocando la pulpa… ¿Te duele?

ESQUILACHI: “Gggggnoooooggggg

CAMILA: “¿Seguro?... Ahora estoy haciendo el tratamiento de conducto sin anestesia… ¿No te duele?

ESQUILACHI: “Gggggnoooooggggg

CAMILA: “Que increíble Esquilachi… Eres el paciente más valiente que he tenido

Y que le iba a estar doliendo, Esquilachi estaba más anestesiado que paciente de operación de corazón abierto con solo tenerla cerca, sentir su aroma y saber que en ese instante era solo para él.

Sintiendo que ya había algo de confianza entre los dos, Camila decidió romper un poquito el hielo en la relación médico paciente y procedió a preguntar:

CAMILA: “Esquilachi… ¿Y tu que estudias?

Sin poder hablar bien debido a lo hinchado de su boca y con la manguera chupa babas atravesada, Esquilachi respondió.

ESQUILACHI: “Ehhh… Yo estudio quinto

CAMILA: “Ahhhhhh… ¿Quinto?... Lo sabía… Yo le dije a Amalgama que ustedes tenían pinta de estudiar cuarto o quinto semestre… ¿Y de que carrera?

ESQUILACHI: “Ehhh… No… Yo estudio es…

CAMILA: “Ya va, ya va, ya va… No me digas… Déjame adivinar también… Tu tienes pinta de estudiar quinto semestre de… Deeeeee… Déjame ver… Ingeniería Mecánica ¿Verdad?

Nos consta que Esquilachi quería decir la verdad, pero vio a su eterno amor secreto tan ilusionada con lo de su supuesta carrera universitaria, que solo atinó en decir:

ESQUILACHI: “Ehhh… Si… Ingeniería Mecánica