DIARIO DE UN MOMOY EN APUROS


Miércoles 20 de abril del 2011… Carambolas, esta gente de la ciudad si que es extraña, como si nunca antes hubiesen visto un momoy, se han acostumbrado tanto a ver la televisión gringa con todos esos duendes irlandeses, que si trolls, elfos y los del Señor de los Anillos, que ahora se asustan cuando ven a un duende gocho… Hoy por andar de pati caliente con unos primos, buscando lo que no se me ha perdido, me atrapó un señor muy buena gente, pero estoy pensando que tal vez me quiera vender a un circo o algo por el estilo, me tienen en una jaula y es medio cómoda.

Jueves 21 de abril del 2011… Ya han pasado 24 horas desde mi captura, la jaula no me molesta, pero de lo que si me cansé es del montón de queso que me traen cada rato ¿Será que esta gente no come carnita, pollo o cochino? Si me siguen dando queso se me van a alborotar los cálculos otra vez… Por cierto que hoy vino un fotógrafo gordito muy buena gente de un tal Pico Bolívar, se llama Chucho y me tomó varias fotos.


Viernes 22 de abril del 2011… Ya no me está gustando esto de estar aquí atrapado, me perdí la final de la Copa del Rey y no se que pasó en el capítulo de estreno de mi serie favorita: GLEE… No me va a quedar más remedio que amenazarlos con profecías apocalípticas para ver si me dejan en libertad, además chico ¿Será que esa gente no respeta las canas? Yo tengo 754 años, antes de que llegaran los españoles a estas tierras yo ya sacaba pescaditos de colores del río.

Sábado 23 de abril del 2011… Nada, esa gente no se asusta con nada… Les dije que si no me soltaban las lluvias continuarían, también les dije que los monólogos de Mimí Lazo iban a ser televisados y nada… El viejo que me tiene en cautiverio solo pregunta por mi olla de monedas de oro, como si no supiese que yo también me estoy comiendo un cable, ni siquiera me han aprobado los Dólares de CADIVI… Voy a tener que recurrir a medidas más drásticas.

Jueves 28 de abril del 2011… Por fin soy libre, ya estoy en mi aldea de momoys otra vez y la vida continua con absoluta normalidad ¿Qué como hice para que me soltaran? Muy fácil… La mañana del lunes cuando me traían el queso del desayuno, me encontraron vestido con una franela del Estudiantes, les dije que si no me soltaban la pava guajira que pesa sobre el cuadro académico no se iba a terminar nunca y como si fuera poco volverían a contratar al sobrino de Cegarra… Sin pensarlo dos veces me soltaron y pidieron disculpas.