
CAP X
La escena en el patio central de aquella vieja casa, que a la vez funge de pista de baile, en la reconocida Birosca es más que elocuente. El extraterrestre de nombre Oxiuro Beta, teniente de la misión alienígena que prepara el terreno para una invasión a nuestro planeta, se nos ha embriagado. Ahí le vemos, con la camisita por fuera, los pantalones caídos mucho más debajo de la cadera, la gorra de medio lado y su mirada vidriosa está totalmente perdida. Una mueca de risa alegrona ya invade su rostro y lo único que se le oye gritar repetitivamente es la misma frase:
OXIURO: “Cheo… Cheíto… Cheo… Dígale a Waldir que ponga The Beautiful People de Marilyn Manson por favor… Por favor… Repítame esa pieza”
Oh no… Esto sí que no lo habíamos visto antes, tal vez nos impactó de sobre manera cuando se le regaló una espada de Bolívar a Gadafi, pero un extraterrestre zarataco en medio de Birosca jamás. Cuando la rumba llegaba a su máximo esplendor, no se le ocurrió otra cosa mejor a Oxiuro que tomar su arma de reglamento, la portentosa desmenuzadora 500 protoplasmática y empezar a echar unos tiros al aire.
La locura no se hizo esperar, inocentes de aquel encuentro cercano del tercer tipo del que estaban siendo víctimas, todo el público asistente a la discoteca empezó a aplaudir aquel espectáculo gratuito de pirotecnia que estaban presenciando.
CHEO: “Oxiuro… Jajajajajaja… Oxiuro mi pana… Qué loco brother… ¿De dónde sacaste esos tubos de colores chamo?... Ni en la paraduras de los chinos había visto que sacaran unos bichos así”
OXIURO: “Tranquilo terrícola… Es solo mi desmenuzadora 500 won… Y eso que no has visto el cañón desintegrador parafernálico… Eso si es una monstruosidad… Pero tranquilo… Un día de estos te lo enseño Cheito”
CHEO: “Ah bueno, si… Mira mi pana… Cambiando de tema… Hay una chama que estudia conmigo que te quiere conocer… Ven, ven un momento para presentártela… Mira es ella… Te presento a Vanesa… La chama está pendiente, así que tú verás”
OXIURO: “Ehhhh… Hola… Mucho gusto… Mi nombre es Oxiuro Beta… Encantado de…..”
Oxiuro no pudo terminar de presentarse debidamente, cuando aquella señorita se dio media vuelta para conocerle, el extraterrestre quedó paralizado, no podía creer lo que tenía frente así. Tal vez eran los enormes ojos de aquella muchacha o su increíble piel pálida, tal vez era lo flaca o su labial negro. Lo cierto es que aquella representante emo del sexo femenino lo había impactado de sobre manera.
VANESA: “Hola Oxiuro… Mucho gusto chamo… Me encanta como bailas… Y esos fuegos artificiales que lanzaste fueron increíbles… Me encantan”
OXIURO: “Guau… Eres exactamente igual a mi ex novia Tricomona Lambia… La tuve que dejar sola en mi planeta de origen”
VANESA: “Jajajajajaja… Qué cómicos son ustedes los maracuchos… No solo dicen que el Zulia es una república independiente… Ahora le dicen planeta… Guauuuuu… Bueno… ¿Será que bailamos?... Anda, no me digas que no… Bailemos”
Sin poder oponerse ante semejante invitación que le hacía aquella chica que lo había flechado, el teniente Oxiuro se dejaba llevar por el fragor de la noche, quién iba a imaginar que un representante del plantea Compton se adaptaría tan bien y tan rápido a nuestras costumbres, ahí lo vemos, sacudiendo su enorme cabezota y pegando brincos como si tuviese mal de san bito.
Cinco horas más tarde nos encontramos en la estrecha carretera que conduce a la Culata, un vehículo con dos amanecidos y alegrones amigos.
OXIURO: “Señor cantinero… Véndame media de caliente por favor… Señor picotero… Es tan amable y me repite esa canción… Porque ella expresa lo que yo estoy… Tananana… Tanananana… ¿Cómo es que dice la canción?... Cheo… Cheeeeooooo… Le estoy hablando won…”
CHEO: “Jajajajaja… Sssshhhh… Silencio brother… Ya estamos llegando a su casa mi pana… Son las 6 y cuarto de la mañana… No vaya a ser que se despierten sus papás y tengamos tremendo problemón… Venga Oxiuro… Bajémonos aquí… Lo voy ayudar a entrar por la ventana de su cuarto… Sssshhhh… No haga ruido”
OXIURO: “¿Y cuál es el problema que el comandante Helminto se dé cuenta que estoy llegando a esta hora?... ¿Ahhh?... Si el que manda en esta nave soy yo… Oxiuro NanuNanu Beta Sepúlveda”
CHEO: “Sssshhhh Cállese chamo… Lo van a descubrir brother… Eres el propio borrachito impertinente”
Como pudo, Cheo logró meter a empujones por la ventanilla de aquella nave a su compinche el teniente Oxiuro y luego de cerrarla se retiró a su casa.
Una hora más tarde, exactamente a las 7:30 de la mañana, el comandante Helminto ingresaba a la habitación de su compañero interestelar.
HELMINTO: “Teniente Oxiuro… Teniente… Foooo… ¿Qué olor es este que invade su habitación?... Es un fuerte olor a etanol… Teniente Oxiuro… ¿Qué hace tirado en el piso?... Tiene los ojos rojos e hinchados más que de costumbre… Guaaagghhhh… ¿Qué es ese charco de sustancia babosa en aquella esquina?... ¿Qué le pasó teniente, se siente bien?”
OXIURO: “Ay… Ay… Ay… Mi cabezota… Me duele mi pobre cabezota… Por favor comandante no grite… Siento como si me estuviese hablando al lado de mis oídos… Ay, ay, ay”
HELMINTO: “Debe ser alguna especie de reacción alérgica al planeta tierra lo que usted está sufriendo teniente… lamento mucho si se ha enfermado… Pero debe prepararse ya mismo para salir en misión… Por órdenes de la comandancia general, usted debe ir de inmediato a buscar a esa viejita de nombre Remedios Guillén y la debe traer hasta la nave para hacer trabajos de abducción con ella”