
CAP XII
Tras unos minutos de caminata en la espesura de aquel bosque en medio del imponente páramo de la Culata, el teniente Oxiuro, junto a la bondadosa doña Remedios Guillén y su mascota, el pequeño gatito Bola e´ Miel, por fin llegaban a la súper avanzada nave espacial la Zamura 1, la cual medio habían disfrazado de casa terrícola el par de invasores alienígenas para no levantar sospechas.
OXIURO: “Aquí es doña Remedios… Esta es mi casa… Por favor, pasen adelante… Sean bienvenidos”
REMEDIOS: “Muchas gracias Oxiurito… Es usted muy amable mijito… Guau, pero qué casa más grande y moderna… ¿No ha venido el consejo comunal para amenazarlo de expropiársela?... Nunca faltan los envidiosos que quieren conseguir las cosas sin trabajarlas”
OXIURO: “No, doña Remedios, en realidad muy poca gente sabe que estamos viviendo aquí”
REMEDIOS: “¿Estamos?... ¿Quiere decir Oxiuro que usted no vive solo aquí?... ¿Con quién vives en esta casa tan grandototota?”
OXIURO: “Ehhhh… Si, es verdad… No vivo solo… Conmigo vive… Ehhhh… Esteeeee…. Con miiii… Con mi papá… Eso… Con mi amargado papá… Y es tan amargado que en este momento está durmiendo su siesta y es mejor no despertarlo para que no arruine su visita Doña Remedios… No nos detengamos y sigamos por favor”
Falso de toda falsedad, como ustedes recordarán queridos oyentes el comandante Helminto no es ningún papá del teniente Oxiuro y tampoco estaba durmiendo ninguna siesta, todo lo contrario, en este momento está bien despierto en la sala de máquinas tratando de reparar unas soldaduras criogénicas que necesitan los empaques del cilindro escarpandoliano para mejorar la potencia del trifoco. Mecánica elemental extraterrestre.
OXIURO: “Antes de pasar al comedor mi querida doña Remedios… ¿Será posible que usted y el pequeño Bola e´ Miel me acompañen un momentito al laboratorio?”
REMEDIOS: “¿Al laboratorio?... No entiendo sinceramente… Pero confío en usted mi noble amigo Oxiuro… Si insiste en que lo acompañemos allá pues para allá iremos… Vamos Bola e´ Miel… camina”
Oh no… ¿Qué será todo esto que está planeando el azulado extraterrestre?... ¿Será que decidió abducirlos al final de cuentas? Ahí lo vemos, metiendo casi a empujones a la viejita y su gato en aquel frío laboratorio… Qué nervios, qué angustia, como diría Lazaro. Vamos a dejarlos por un momento y vayamos hasta la casa de doña Remedios Guillén, donde a esta hora llega cansado y hambreado su nieto predilecto, nos referimos al mala conducta Cheo.
CHEO: “Buenas, buenas… Abuela… Abuelaaaa… ¿Dónde estás abuela?... Abuela tengo hambre… Perro… Aquí no hay rastros de la abuela… Ya va… Aquí hay un papelito… “Cheito… Me fui a comer en casa de Oxiuro… Si le da hambre ahí hay unas caraotas refritas de anoche y si no le provoca venga para casa de Oxiuro, aquí vamos a estar”… Nooo joooo… Qué voy a estar comiendo recalentado cuando le puedo conocer la firma a mi pana Oxiuro… Yo lo que me voy es para allá”
Cerrando la puerta, Cheito partía rumbo a casa de su nuevo amigo oxiuro, quien a esta hora está sudando la gota gorda en la nave espacial La Zamura 1 tratando de evitar que le descubra su jefe inmediato, el comandante Helminto.
OXIURO: “Bueno… Ya despaché a Bola e´ Miel… Ahora solo me falta salir de Doña Remedios… Lo único que debo impedir es que el comandante Helminto se asome por el laboratorio… Si me descubre el problemón no sería normal”
OXIURO: “Oh no… ¿Quién podrá estar tocando a esta hora?... Voy a ver por esta ventana… Por los clavos de Cristo… Es Cheo… ¿Qué hace Cheíto en la puerta de la nave?... Vooooyyyy… Yo abro… Voooyyyy”
Tarde, era muy tarde… Cuando Oxiuro estaba llegando a la puerta para abrir, se pudo dar cuenta que ya su compañero de viaje interplanetario, nos referimos a su jefe, el comandante Helminto, estaba frente a frente con Cheo Guillén, el nieto de Doña Remedios"
CHEO: “Buenas… Disculpe la molestia señor… Soy Cheo… Amigo de su hijo Oxiuro… Me dijeron que ya estaban por servir la papa, así que bueno, aquí estoy”
HELMINTO: “¿Eh?... ¿Qué?... ¿Cómo?... ¿Qué le pasa a este insecto terrícola?... Cómo se atreve… Ya vas a ver pelusa de ombligo galáctica… Eres solo polvo cósmico… Pero ya te voy… ya te voy… Ya vas a ver”
Justo cuando el comandante Helminto estaba por desenfundar su poderosa pistola desmenuzadora 500 protoplasmática, para usarla en la humanidad del inocente Cheo, apareció el teniente Oxiuro.
OXIURO: “Comandante… Hahahahaha… Comandante helminto… No haga nada por favor… Necesito vivo este espécimen… No lo elimine por favor… Yo después le explico con calma, pero por ahora déjelo vivir”
HELMINTO: “Sinceramente no entiendo teniente… ¿Qué tipo de provecho le puede sacar a este mamarracho?... Usted como que anda en cosas raras”
REMEDIOS: “Buenas tardes señor… ¿Cómo está?... Usted debe ser el papá de Oxiuro… Uy… De verdad que tenía razón su hijo… Qué cara de amargado… Oxiuro mijito… Ya terminé de hacerme los exámenes… Toma… Aquí están las muestras… Creo que es mejor que Cheito y yo nos vayamos a comer en nuestra casa… Ya escuché los gritos de su señor padre y me parece que no está de buenas pulgas… Otro día nos invita a comer con calma… Hasta luego señor… vamos cheito… Camine pa´ la casa”.
Y de esa manera se retiraban doña Remedios y su nieto Cheito para su hogar en otro lado del páramo la Culata. Al cerrar la puerta de la nave espacial no se hizo esperar la reacción del comandante Helminto.
HELMINTO: “Teniente Oxiuro… Teniente Oxiuro… Es mejor que empiece hablar de inmediato antes de que saque mis propias conclusiones… ¿Se puede saber qué significa todo esto?”