UN CUENTO NAVIDEÑO DE OTRO MUNDO (Haz Click aquí para el audio)


CAP XXI

Es una nueva semana esta que comienza y hay importantes novedades en esta dramática historia de la vida real llamada: UN CUENTO NAVIDEÑO DE OTRO MUNDO.

Primero, debemos informarles que ya regresó Irina Masini de su viaje a la capital donde no solo obtuvo medalla de oro en los JUNAJUTE, es decir, en los Juegos Nacionales Juveniles del Teatro, sino que también logró vender una buena cantidad de flores plásticas chinas de navidad. Como no queríamos que la bomba sexy de la radio se perdiera un solo detalle de esta historia y además, ella hace un montón de voces, pues entonces retomamos las incidencias de esta radionovela que de navideña, hasta ahora no tiene nada.

Es lunes, han pasado varios días desde la última vez que supimos algo de los ya conocidos Comandante Helminto y Teniente Oxiuro, qué tal si echamos un vistazo al interior de la súper avanzada nave espacial La Zamura 1, recuerden que ésta reposa clandestinamente en un apartado bosque del inmenso páramo de la Culata disfrazada de casa de la Gran Misión Vivienda.

HELMINTO: “Teniente Oxiuro… (Toc, toc, toc)… Teniente Oxiuro… ¿Puedo pasar?”

OXIURO: “Adelante Comandante… La puerta está sin seguro… Puede pasar con confianza”

HELMINTO: “Teniente Oxiuro… Le traigo buenas noticias… Vengo a informarle que ya ha culminado la cuarentena a la que fue sometido… ¿Ahhh?... Pero teniente Oxiuro… Santísima Virgen de los Agarrraderos… ¿Qué significa esto?... ¿Desde cuándo no se afeita?… ¿Dónde ha visto usted un extraterrestre con barba?... Parece un talibán… Haga el favor se asea y se afeita de inmediato”

OXIURO: “Le soy sincero comandante… No me provoca… No tengo ánimo de nada… Me siento mal… Cada rato me dan ganas de suspirar y todavía tengo ese poco de mariposas en mi panza alienígena”

HELMINTO: “Mire teniente Oxiuro… No crea que se lo estoy pidiendo como un favor o es que a mí me gusta verlo acicalado y bonito… ¡No!!!... Sencillamente le informo que la generala Sémola Durum y una comitiva de la plana mayor de los chivos que más orinan del ejército del Planeta Compton están por llegar… Si lo encuentran en ese estado, como el propio mamarracho, no sólo se va a meter en problemas usted, yo también voy a llevar del bulto por ser su jefe inmediato… Así que hágame el favor y se mete al baño DE INMEDIAAAAATOOOOOOOO”

Oh no, ese era el timbre de la portentosa nave espacial La Zamura 1, seguramente quien tocaba era la Generala Sémola Durum y sus acompañantes. Corriendo tan rápido como le daban sus flacas piernas, el teniente Oxiuro corrió de inmediato al baño para arreglarse y así estar presentable, por su parte, el comandante Helminto se acomodó la corbata de su traje intergaláctico de gala y se fue directamente abrir la puerta.

SEMOLA DURUM: “Buenas, buenas… Comandante Helminto… ¿Cómo me le va?... Tanto tiempo… Tome, aquí le traje un pan azucarado de San Cristóbal… Nos detuvimos accidentalmente en esa ciudad y tuvimos que hacer una cola de 5 horas para echar gasolina… Pero bueno… Ya llegamos… Henos aquí… ¿Qué me cuenta?”

HELMINTO: “Generala… Si mi generala… Bienvenidos al Planeta Tierra… Adelante… Pasen adelante… No se queden ahí afuera… Hace frío”

SEMOLA DURUM: “Gracias comandante… Muy amable… ¿Y el teniente Oxiuro?... ¿Dónde está el teniente Oxiuro que no lo veo”

Tragando grueso, el comandante Helminto trataba de meter una excusa creíble para cubrir a su compañero de viaje interestelar, justo cuando iba a decir que el comandante tenía diarrea se abrió una puerta de la nave.

OXIURO: “Generala, si mi generala… Bienvenida al planeta Tierra… Disculpe la tardanza, no encontraba la corbata de mi traje… ¿Y eso generala?... ¿Qué hace usted por estos lares?”

SEMOLA DURUM: “¡Jah!!!... ¿Que qué hago yo por estos lares?... ¿Qué clase de pregunta es esa teniente?… Imagino que tantos días en cuarentena le han afectado su ubicación en tiempo y espacio… Pues le informo que gracias a todos los datos que usted nos ha proporcionado sobre los humanos… Si… Todo eso que nos facilitó antes de enfermarse con el virus loco ese que le contagiaron… Ya tenemos todo listo para ejecutar la invasión a este pobre planetica… Justo detrás del lado oscuro de la Luna se encuentran más de 30 mil batallones esperando mi orden para proceder… Sólo debemos afinar unos pequeños detalles y ya estaremos listos… Lo demás será, como decimos en el Planeta Compton, coser y cantar... Buaaaaa jajajajajajaja… Buaaaaaa jajajajajajajajajajajaja”

Mientras todos esos horripilantes seres alienígenas reían como locos, el teniente Oxiuro tragaba grueso, al saber que por su culpa dentro de muy poco todo el planeta Tierra sería aniquilado y con él, sus buenos amigos Doña Remedios y Cheo Guillén, también todos sus compañeros de la Escuela de Medios Audiovisuales y el Grupo de Teatro la Tablas en la Cabeza… Y por supuesto, lo que más le dolía… Si, ella… También ella desaparecería… Nos referimos a la linda Vanessa Chourio.

SEMOLA DURUM: “Teniente Oxiuro… Teniente Oxiuro… ¿Por qué no se ríe maquiavélicamente como loco junto a nosotros?”

OXIURO: “Ahhh… Si… Si mi generala… Disculpe… Buaaaaa jajajajajajaja… Buaaaaaa jajajajajajajajajajajaja”