UN CUENTO NAVIDEÑO DE OTRO MUNDO (Haz Click aquí para el audio)


CAPXXX


Ya son pasadas las 10 de la noche y la puerta principal de la súper avanzada nave espacial La Zamura 1 se abre de par en par, el sonido de la misma ha despertado repentinamente a la gran generala Sémola Durum, quien dormía plácidamente después de haber visto por Discovery Health un reallyti sobre unos gordos que habían adelgazado para ganar un concurso y ahora sufrían de todo tipo de enfermedades hepáticas. FX PUERTA

SEMOLA DURUM: “Uy su mad… Ese debe ser el comandante Helminto que ya llegó con buenas noticias… Comandante Helminto… Comandante Helminto….. ¿Ahhhh?... Comandante Helminto… ¿Y por qué esa cara de perro?... ¿Por qué viene con cara de pocos amigos?... ¿Qué me le pasó?”

HELMINTO: “Seee generala… Soy yo… El comandante Helminto… Y si… Vengo amargado… Discúlpeme”

SEMOLA DURUM: “Pero comandante no se quedé ahí… Cuénteme ¿Cómo le fue?... ¿Logró eliminar a la terrícola entrometida?... Eso era más fácil que ganarle al Estudiantes… No me diga que no pudo”

HELMINTO: “Pues si le digo que no pude generala… Y todo por culpa de ese ¡Teniente Oxiuro!!!… El Teniente Oxiuro nos echó la burra pal monte mi generala”

SEMOLA DURUM: “Pe, pe, pero ¿Cómo que el teniente Oxiuro?... Si el teniente Oxiuro está en este momento durmiendo tranquilamente en su cuarto”

HELMINTO: “¿Durmiendo tranquilamente en su cuarto?... Si Luís… El teniente no está ningún durmiendo en su cuarto mi generala… El teniente está a esta hora terminando de recibir aplausos después de su presentación con el grupo de gaitas del que forma parte… El teniente no solo está en las patinatas, el teniente es una estrella del mundo gaitero”

SEMOLA DURUM: “¿Qué queeeeeeeeee?... Ay no, no, no, no… A mí me va a dar algo comandante… No lo puedo creer… Debo verlo con mis propios ojos gigantes alienígenas… Voy de inmediato a su habitación”

Rápidamente la generala Sémola Durum, acompañada del comandante Helminto, dirigió sus pasos hasta la habitación del susodicho teniente Oxiuro, al abrir la puerta se percató de que todo lo que le habían dicho era cierto.

SEMOLA DURUM: “No estáaaaaaaa… El teniente NO ESTAAAAAAAAAAAA”

Caía patas pa arriba la Generala Sémola Durum mientras la levantaba y le echaba aire con un periódico el comandante Helminto.

Pero ¿Qué es de la vida del teniente Oxiuro?... ¿Dónde se encuentra?... ¿Qué estará haciendo?”

Siiii… Tal como lo suponían… El teniente Oxiuro está pegando brincos desenfrenadamente en medio de tremenda olla que se ha formado en el patio central de la popular Birosca… Atrás han quedado los ademanes maracuchos que lució durante el concierto, ahora parece más bien un Waldir Barranco o un Wilmer Carrero en sus mejores tiempos.

Una que no le ha quitado la mirada de encima es la mismísima Vanessa Chourio, quien conversa abiertamente con un grupo de amigas.

VANESSA: “No chamas… Pa que les digo que no si si… No sé que tiene ese Oxiuro que me vuelve loca… Por más que intento sacarlo de mi mente… Por más que intento salir con otros tipos, siempre consigue la forma para que esté pendiente de él… ¿Qué me hiciste Oxiuro NanuNanu Sepúlveda?... ¿Con qué me hechizaste?”

Ni siquiera el mismo Oxiuro tiene respuesta a esa pregunta, ahí lo vemos disfrutando, libando y tratando de pensar en el problema que le vendría más adelante.

Ya eran la 4 y media de la mañana, hace rato que cerraron Birosca y ya se le habían acabado todas las arepas de pernil a la catira. Un viejo Camaro 68 sube a toda velocidad por la golpeada carretera del Valle.

OXIURO: “Tu eres la mujer más linda… La mujer más bella que Dios me ha dado… Donde estará, donde estará… Me desespero al recordar sus besos”

CHEO: “Shhhhh… Perro Oxiuro mi pana… jajajajajaja… Otra vez te me rascaste… Pero qué mala copa brother… Ni Marino cuando le llega Muñeco… Shhhh… Silencio chamo que estamos llegando a tu casa… Oxiuro… Oxiuroooooo… Vergggg… No puede ser”

Pues si podía ser, el teniente Oxiuro dormía como un angelito y por lo visto nada ni nadie podrían despertarle. Al llegar hasta la supuesta casa de Oxiuro, que en realidad era la portentosa nave espacial La Zamura 1, Cheo Guillén hizo un esfuerzo sobre humano para bajar del vehículo el inanimado cuerpo de su compañero de farra.

CHEO: “Cónchale Oxiuro mi pana… ¿Cómo te vas a quedar así dormido?... Nada… Lo que voy hacer es el viejo truco de amarrarte con la hebilla de la correa a la perilla de la puerta de tu casa… A ver… Uuufffff… Listo… Ya estás amarrado… Y ahora a tocar el timbre y a salir corriendoooo”

Se perdía entre la oscuridad el sinvergüenza Cheo dejando allí, amarrado a la puerta de su casa, cual año viejo, al inconsciente teniente Oxiuro. Cuando la generala Sémola Durum y el comandante Helminto abrieron la puerta se toparon con tremenda escenita.