
CAP XXXI
Son casi las cuatro de la mañana, la última vez que supimos algo del teniente Oxiuro, Cheo Guillén lo había dejado en total estado de inconsciencia, amarrado con la hebilla de la correa de su pantalón a la perilla de la puerta principal de la súper avanzada nave espacial La Zamura 1, después de tocar el timbre, éste se perdía en medio de la oscuridad y la neblina que a esa hora arropaban el imponente páramo de la Culata.
SEMOLA DURUM: “¿Ehhhh?... ¿Quién podrá tocar a esta hora?... ¿Será que el teniente Oxiuro botó las llaves?... Vaya abrir comandante Helminto… De repente es la gente del Censo 2011”
HELMINTO: “De inmediato mi generala… Voy a ver quien toca”
Al abrir la puerta de par en par, aquél par de extraterrestres, nos referimos al comandante Helminto y el gran tótem, la generala Sémola Durum, se toparon con una escena de lo más desagradable.
OXIURO: “Hip… Por favor… Hip… No me empujen que yo me caigo solito”
Siiii… Ante la mirada atónita de sus dos jefes, el teniente Oxiuro caía cual saco de papas en el piso, más que dar rabia, aquel pobre marcianito lo que daba era pena, lástima, era toda una vergüenza verlo en aquel estado, no tardó en tomar la palabra la mal encarada generala Sémola Durum.
SEMOLA DURUM: “Pero miren que belleza… El teniente Oxiuro hecho un trapito… Muy bonito… Juuuhhmmm… Mírenlo… No vale ni un Bolívar… El propio Toñito cuando andaba con malas juntas… hasta aquí llegó mi paciencia… Ya mismo voy a tomar acciones… Comandante… Hágame el favor y lo levanta… Lo baña con agua bien fría, así le de hipotermia, me lo viste con su uniforme de campaña y me le mete un buen consomé de pollo… Lo quiero al 100% de sus capacidades para lo que vamos hacer a continuación”
HELMINTO: “Comprendido mi generala… Voy a proceder de inmediato… Vamos borrachito… Levántate del piso… Vamos teniente Oxiuro”
OXIURO: “Epa, epa, epa… No me empujen… Ahhh… Jejejejeje… Comandante Helminto… ¿Usted sabe quién es mi amigo?... ¿Usted sabe quién es tremendo pana comandante?... Usted marico… Usted es tremenda persona… Yo a usted lo quiero… Lo quiero comandante… No lo beso porque lo pinto”
Ciertamente era una imagen muy patética la que estaba dejando el teniente Oxiuro ante sus compatriotas y ante toda la dilecta audiencia de este prestigioso programa, pero vamos a dejar por un momento al borrachito extraterrestre y vayamos a ver qué está haciendo justo en este instante la mal humorada generala Sémola Durum, quien hace unos minutos se encerró en la ultra secreta sala de controles de la portentosa nave espacial La Zamura 1.
SEMOLA DURUM: “Dita sea… Esto me pasa por estar confiando en mis subordinados… No debí nunca dejar la responsabilidad de esta misión en manos de un mamarracho como ese teniente Oxiuro… Pero no importa… Ni modo… Aún estamos a tiempo de salvar esto… No quería hacerlo de esta manera… Mis intenciones eran hacer las cosas según la metodología clásica… Pero en vista de la gran cantidad de imponderables que se han presentado, no me queda más remedio que hacer uso del plan B”
Ahí vemos a la general Sémola Durum moviendo una serie de perillas, presionando un montón de botones, girando varias manivelas y encendiendo más luces que las de un pesebre de pueblo. Su cara es la misma cara que la de aquel presidente que perdió unas elecciones y salió con un Cristo en la mano y los nudillos ensangrentados, realmente da miedo solo verla.
SEMOLA DURUM: “Voy a llamar ya mismo al coronel Áscaris Lumbricoides Omega… Debo girar instrucciones precisas de inmediato”
SEMOLA DURUM: “Uhmmmm… ¿Por qué siempre pasa esto?... Cuando más los necesito no contestan… Le he dicho mil veces al coronel que no esté usando este aparato para escuchar música… Pero no, siempre anda con esos audífonos pegados a las orejas"
ASCARIS: “Aló… Si dígame… A la orden”
SEMOLA DURUM: “Coronel Áscaris… Tengo media hora llamando… Dios santo, estoy rodeada de incompetentes… Mire… No voy a discutir con usted… Hágame el favor y de inmediato me suena la alarma… Se me alistan todos… En una hora exacta comienza la invasión a este primitivo planeta Tierra… Todos a sus puestos que el plan de invasión comienza a partir de este momento”
Oh no… Lo que tanto temíamos por fin se está llevando a cabo, aquel inmenso ejército invasor proveniente del Planeta Compton se apresta para desarrollar su pérfido plan expropiación de nuestro planeta. La vida tal y como la conocemos ya no volverá a ser la misma, cientos y cientos de súper avanzadas naves espaciales comienzan a trasladarse desde el lado oculto de la Luna hasta la atmosfera terrícola, será cuestión de minutos para que empecemos a ver en el cielo el ingreso de estos artefactos voladores.
El estado de absoluta concentración de la generala Sémola Durum fue interrumpido abruptamente por el repentino sonido del timbre de la nave.
SEMOLA DURUM: “¿Ehhhh?... ¿Quién puede estar tocando a esta hora?... Ya el teniente Oxiuro llegó… Entonces no sé quien pueda estar tocando… Voy abrir”.
Al abrir la puerta, el asombro de la generala Sémola Durum no pudo llegar a niveles más superlativos.
VANESSA: “Buenas noches señora… Disculpe la hora y disculpe la molestia… Necesito hablar con su hijo… Dígale a Oxiuro que aquí lo busca su novia, Vanessa Chourio”