
CAP XXXIII
En el área de calabozos de la súper avanzada nave espacial La Zamura 1, continua la visita del teniente Oxiuro a la prisionera Vanessa Chourio, el extraterrestre trata de explicar de la mejor manera posible cuál será el destino de la pobre muchacha, que pasará a la historia como la primera prisionera terrícola de esta terrible invasión alienígena.
OXIURO: “Como te venía diciendo Vanessa… Nuestra misión aquí en la tierra es dejarlos más limpios que talón de lavandera… Nos queremos llevar todo… Recursos naturales… Empezando por el agua… Minerales, petróleo, y así sucesivamente hasta dejarlos sin absolutamente nada”
VANESSA: “Qué tal… Y yo que pensé que los que nos iban hacer eso eran los chinos… Pero no… Llegaron primero los extraterrestres… ¿Mira, y qué piensan hacer con nosotros los humanos?”
OXIURO: “Bueno… Querrás decir qué vamos hacer con los otros humanos… Porque a ti lamentablemente, te piensan ejecutar dentro de muy poco… Lo siento Vanessa… Jamás hubiese querido que las cosas terminaran así… Perdóname”
VANESSA: “Lo único que de verdad me duele Oxiuro Nanu Nanu… Es el engaño… Que te hayas hecho pasar por un hombre de buenos sentimientos… Me hiciste creer que valías la pena… Que eras un hombre ni muy viejo ni muy mente pollo… Que eras independiente… Que no eras un chulo… Me hiciste pensar que no vivías aún con tus papas… Que no tenías esposa e hijo regados… Me hiciste pensar que por fin había encontrado al hombre perfecto, sin divorcios encima, para nada mujeriego y que no eras un Ricky Martin cualquiera… Pero no… Tanta perfección no existe… Me jactaba ante mis amigas al decirles que yo si había encontrado al hombre utópico… Al hombre perfecto… Y justo cuando cantaba victoria… Me sales extraterrestre… Un extraterrestre invasor”
Se estaba secando las lágrimas de tanto llorar la pobre Vanessa Chourio cuando fueron sorprendidos por el sonido de la puerta del área de calabozos.
SEMOLA DURUM: “Teniente Oxiuro… Teniente Oxiuro ¿Qué hace hablando con el alimento de las pirañas comptonianas?... Le he dicho que con la comida no se juega… Hágame el favor y se va de inmediato a la sala de controles… Ya tenemos todo listo para la toma de los centros de mando terrícolas y necesitamos de sus oficios… Recuerde que es usted el único que conoce de cerca a esa subespecie humana y debe ser usted quien nos orienta”
OXIURO: “Generala, si mi generala… De inmediato… Chao Vanessa… Adiós… Espero que algún día me puedas perdonar”
VANESSA: “Cállate marciano vil… Malo tu eres… Eres malo… Snif, snif, snif”
SEMOLA DURUM: “Aaaayyyy pero que escena más romántica… FUERA DE AQUÍ CURSIS… Usted teniente se me va ya a trabajar y usted terrícola… Vaya rezando sus últimas oraciones, porque le quedan apenas horas de vida”
Es realmente difícil la situación para toda la humanidad en este momento y si no nos creen, presten atención al siguiente reporte que llega a la sala de reacción de nuestro departamento de prensa.
Ya el plan de invasión a la Tierra se está ejecutando tal y como fue diseñado, decenas de gigantescas naves espaciales han aterrizado y de estas emergen batallones y batallones de seres alienígenas provenientes del lejano Planeta Compton. Washington DC, Los Ángeles, Nueva York, Londres, Berlín, Moscú, Tokio, Beijing, Sídney… Todas las capitales más importantes del mundo están siendo objeto la inminente invasión y todas las órdenes provienen de la generala en jefe de esta misión, nos referimos a la amargada generala Sémola Durum a quien nos encontramos en este momento.
SEMOLA DURUM: “De todas las capitales de este planeta, vinimos aterrizar en una donde todas las carreteras están caídas y ahora no podemos llegar a tiempo por la tremenda cola que se ha formado… Los felicito comandante Helminto y teniente Oxiuro… Se la comieron… Ya todas las demás naves alcanzaron los objetivos… ¿Y nosotros?... Nosotros no… ¿Y por qué?... Porque los túneles están cerrados y ahora debemos meternos por Zea… ¡Qué maravilla!!!”
OXIURO: “Tranquila generala… No se ponga brava… Si algo he aprendido todo este tiempo que pude compartir con los humanos, es a echarle la culpa de todo al Niño o al Imperio… Esto de las carreteras es culpa del Imperio”
SEMOLA DURUM: “Ay ya teniente Oxiuro… Deje de ser mediocre y dedicase a manejar por favor… Vamos a ver si llegamos a tiempo al Vigía donde nos espera la nave del Coronel Áscaris"
Efectivamente, los chivos mayores, los militares más duros del Planeta Compton, que por alguna loca razón habían venido a parar en nuestro terruño, en nuestra Mérida preciosa y deben reunirse en pocos minutos en la ciudad del Vigía, desde donde piensan iniciar su plan de ataque ¿Pero por qué en la ciudad del Vigía?
SEMOLA DURUM: “Ayyyy ya señor locutor… Deje de hacer preguntas tontas… En el Vigía porque el aeropuerto de Mérida está cerrado… ¿Y donde más quería usted que aterrizara la nave del coronel Áscaris, ah?”
Ahhhh… Ok, entiendo… Gracias generala.
SEMOLA DURUM: “De nada… Ahhh otra cosa… Este capítulo debería durar un poco más… Pero como hoy es el clásico entre Táchira y Caracas, al señor Jairo le dio por no escribir más… Así que mañana volveremos con la semana final de… Un Cuento Navideño de Otro Mundo”