
CAP XXXVI
En plena Variante, bajo una intensa pepa e sol como para tostar bolitas de miel, estacionados a un lado de la carretera y con cara de pocos amigos, nos encontramos al alto mando militar del planeta Compton mientras solucionan el pequeño inconveniente de haberse quedado sin gasolina. Más que molesta, más que decepcionada, la generala Sémola Durum lo que está es confundida, no puede creer que las cosas se le hayan complicado de tal manera y que se le hayan complicado por factores tan elementales que rayan en lo tonto.
SEMOLA DURUM: “Comandante Helminto… Hágame el favor y me dice… ¿Ya estamos solucionando el problemita de la gasolina?”
HELMINTO: “Generala… Si mi generala… Ya mandamos al teniente Oxiuro con una pimpina hasta el Anís… Allí hay una estación de servicio”
SEMOLA DURUM: “Comandante Helminto… Coronel Áscaris… No sé si son ideas mías… No sé si estaré en lo cierto… Pero no puedo creer que se nos haya complicado la misión de tal manera… Ya en todas las demás regiones de este primitivo planeta se han alcanzado los objetivos, mientras nosotros estamos accidentados sin gasolina frente al “Bar Restaurant Tropicana Ambiente Familiar” en Lagunillas… Movilizarse por tierra es toda una travesía… Conseguir Dólares es casi que imposible… Cada vez que nos vamos a interconectar en señal en vivo surge una fulana cadena de radio y televisión… Cocinarle a nuestros batallones se ha complicado porque no se consigue aceite… En fin… Conquistar a estos terrícolas no ha sido tan fácil como lo habíamos calculado… No soy de las que tira la toalla, pero me estoy cansando… Siento que pierdo fuerzas… Lo único que deseo con toda mi alma es llegar lo más pronto posible a la Zamura 1 y activar el sistema de distribución del virus modificado genéticamente para esparcir la pandemia que acabará con estos humanos… Si… Es lo único que quiero hacer y así descansar”
Palabras lapidarias esas que pronunciaba la generala Sémola Durum a sus subordinados, todos estaban sorprendidos, jamás la habían visto así, tantos planetas que habían conquistado en otras galaxias, tantas civilizaciones dominadas, sometidas a sus pies y por primera vez veían a una generala con sensación de derrota, no podía acostumbrarse a la dinámica de este noble país llamado Venezuela.
Justo cuando le servían un bebedizo de manzanilla a la generala Sémola Durum, se abre la puerta de la nave nodriza La Zamura 2.
OXIURO: “Bueeeeeenas… Traje poooollitoooo”
SEMOLA DURUM: “Esto es lo que más me sorprende… La misión fracasa y el teniente Oxiuro todavía tiene ánimo para echárselas de mamadorcito de gallo… Teniente… Dígame algo antes de que le caiga como apagando candela… ¿Consiguió gasolina?”
OXIURO: “Disculpe generala… No era mi intención hacerla molestar… Si… Aquí traigo la gasolina… Pero sólo había 91”
Mientras esto sucede en la cálida Lagunillas, nosotros vamos a dirigir nuestra atención hasta la fría región de la Culata, donde a esta hora trasladan un nuevo prisionero hasta el área de calabozos en el interior de la portentosa nave espacial La Zamura 1.
DOÑA REMEDIOS: “Pero bueno marciano asqueroso… Quítenme sus pezuñas alienígenas de encima… Que me suelten… Ustedes no saben de quien soy amiga yo… Aaaayyyy cuando se entere mi sobrino Tareck lo que me están haciendo”
Por más resistencia que ofrecía la pobre viejita Remedios Guillén, nada pudo evitar que la internaran en la misma celda donde ya tenían retenida desde hace varias horas a la linda Vanessa Chourio.
DOÑA REMEDIOS: “Siiii… Mejor váyanse marcianos horripilantes… Ustedes no tienen idea de la pildorita de Maclaud que les tengo preparada… ¡Quiero hacer mi llamada telefóooooonica!!!… ¡Tengo derecho a una llamada!!!”
Con mirada compasiva Vanessa Chourio se acercó a la octogenaria abuelita para tratar de calmarla.
VANESSA: “Tranquila doñita… No se altere de esa manera… Guarde fuerzas para más tarde… Presiento que ahora es que nos falta aguantar en esta fría y oscura cárcel… Mucho gusto, mi nombre es Vanessa”
DOÑA REMEDIOS: “Hola mijita… Yo soy Remedios Guillén… Me metieron presa por resistirme a entregar nuestro hermoso planeta a esos despreciables seres”
VANESSA: “Como le dije me llamo Vanessa… Y estoy presa por andar de tonta enamorada…Me enamoré de un extraterrestre de nombre Oxiuro Nanu Nanu”
DOÑA REMEDIOS: “¿Oxiuro me dijiste?... Pero que belleza ese tipo… A mi familia también la embaucó… Se hizo pasar por un inocente maracucho vendedor de Herbalife y mira como nos salió traidor el muy sinvergüenza”
Unos minutos más tarde arribaban al centro general de comando en la súper avanzada nave espacial La Zamura 1, los más altos jerarcas militares del Planeta Compton, como ya era costumbre, la voz cantante la lleva la estricta generala Sémola Durum.
SEMOLA DURUM: “Muy bien… No quiero errores en esta fase de la misión… Todos atentos y preparados a mis órdenes… Activen dispositivo electrónico de distribución de parásitos genéticamente modificados”
HELMINTO: “Activado dispositivo electrónico de distribución de parásitos genéticamente modificados”
SEMOLA DURUM: “Percutor de la escarpándola derecha”
HELMINTO: “Activado percutor de la escarpándola derecha”
SEMOLA DURUM: “Trifoco axial del cuerpo calloso encendido”
HELMINTO: “Activado el encendido del Trifoco axial del cuerpo calloso”
SEMOLA DURUM: “Tubos de ensayo con muestras de laboratorio”
HELMINTO: “Listo”
SEMOLA DURUM: “Parásito genéticamente modificado actívese”
HELMINTO: “Activado”
La cara de maniática que tenía en este momento la generala Sémola Durum no era normal, por fin todo se le estaba dando, por fin sus planes marchaban tal y como los había concebido, la invasión a la tierra se estaba completando, todo marchaba bien hasta que.
SEMOLA DURUM: “Comandante Helminto… ¿Qué pasó?... ¿Por qué se apagó el aparato comandante?”
HELMINTO: “Se fue la luz generala… A esta hora hay racionamiento en el sector la Culata”
SEMOLA DURUM: “Nooooooooooooooooooooooooooo”