LLEVO LA PEGADA

CAP V


Esquilachi estaba totalmente inmovilizado, no hablaba, no gesticulaba, ni siquiera pestañeaba, había quedado con la mano extendida mirando fijamente a la chica que acababan de presentarle. Impresionada con aquella reacción, Amalgama Urdaneta, la estudiante de odontología proveniente de Ciudad Ojeda estado Zulia, fue la primera en emitir su opinión.

AMALGAMA: “Ve que molleja… A tu amigo le pasó algo… Está como en estado catatónico… Será que le echamos un balde de agua o que

ATKINSON: “Bicho… De verdad que es bien raro esto… Mi amigo no es muy normal que digamos, pero es primera vez que lo veo así… Parece un muñeco de cera… Esquilachi… El mío… ¿Qué te pasa?

AMALGAMA: “Yo que te lo digo primo… El amigo tuyo se quedó inmovilizado cuando le presenté a Camila

Claro, esa era la razón. Esquilachi no daba crédito a lo que sus inocentes ojos estaban presenciando, una diosa hecha humana estaba frente a él, su nombre era Camila y tenía las medidas exactas como el doctor se la había recetado. Que bella, que hermosa y con ese mono quirúrgico que usan las lindas estudiantes de odontología.

Cuando la linda señorita sintió que aquel apretón de manos que le daba Esquilachi, al momento de ser presentados, ya estaba por fracturarle algunos huesos, decidió hablar.

CAMILA: “Ehhh… Disculpa… ¿Serías tan amable de devolverme mi mano?

ESQUILACHI: “Ahhh… ¿Qué?... ¿Cómo?... ¿Quién?... ¿Cuándo?... Disculpa… Mucho gusto… Me llamo Esquilachi

Pobre Esquilachi, no lo culpamos, esa linda señorita que tenía enfrente era una de las mujeres más codiciadas en la Facultad de odontología. Como ya lo escucharon se llama Camila, pero que tal si hurgamos un poquito en su perfil y hacemos algo que no nos gusta mucho pero como nos entretiene, vamos a chismearles quien es la fulana Camila.

Camila o Cami, como sus amigas la conocían, se llama en realidad Camila Francesca Pomodorana Tardelli. Como verán sus raíces no son muy criollas que digamos, dudamos que tenga primos en Escagüey, sin embargo sus padres que habían nacido en Italia, se vinieron de muy pequeños a estas tierras latinoamericanas y ya habían echado raíces en la noble Venezuela. Era hija única y como es de suponer la consentían en todo, su belleza no tenía parangón, de piel blanca, cabello oscuro y ojos súper expresivos, Camila tenía también un cuerpo espectacular, todo en ella era natural y hay que ver que la naturaleza había sabido darle dotes impresionantes. No solo era bella, también era muy inteligente, su carrera marchaba viento en popa y ostentaba uno de los mejores promedios de la Facultad, y aunque parezca mentira, una de las cualidades más resaltantes en esta linda niña era su personalidad, Camila era sencilla, amable y muy, pero muy simpática.

CAMILA: “Jajajajajaja… Que cómico… Te llamas Esquilachi… Igual que el apellido del goleador de Italia ´90… Totó Esquilachi… No me estoy burlando y disculpa si me he reído… Pero nunca había escuchado ese nombre y soy muy fanática del fútbol

Como si ya no fuera casi perfecta, a la niña le gusta el fútbol.

Amalgama Urdaneta, la mejor amiga de Camila tomó la palabra.

AMALGAMA: “Ahhhhhh… Que molleja Camila mirá la hora que es… Y tenemos clase de Fisiología con el Doctor Halitosis en diez minutos… Bueno señores vamos hacer negocios… Por dejarse hacer de nosotras todo tipo de tratamiento en sus dientes durante las próximas tres semanas, les vamos a pagar mil Bolívares a cada uno… ¿Están de acuerdo?

ATKINSON: “¿Dónde firmo pues?... Si, yo acepto… Pero hay un pequeño error… El único que viene hacerse los tratamientos soy yo… Mi amigo aquí presente solo me viene acompañar

De repente, Esquilachi interrumpió de manera abrupta a su pana Atkinson.

ESQUILACHI: “Ya va… Un momento Atkinson… Le quiero agradecer que no hable por mí… Ehhh Chicas… Yo también participo…. Quiero someterme a esos tratamientos y sería capaz de hacerlos hasta gratis

AMALGAMA: “Bueno… Entonces tenemos dos víctimas… Cof, cof, cof… Perdón… Dos nuevos pacientes… Ve muchachos que los esperamos mañana entonces a la misma hora… Recuerden traer una carterita de callejonero por si se acaba la anestesia

Y tomando por brazo a su amiga Camila, Amalgama se la llevó al interior de aquella ilustre Facultad, rumbo al salón de clases. Una vez solos, Atkinson interpeló a su amigo del alma.

ATKINSON: “Pero bueno el mío… ¿Tu te volviste loco?... ¿Cómo es eso que también te ofreciste para que te jurunguen los dientes a cambio de plata?

Iban caminando ya por el centro, pero Esquilachi llevaba como un motorcito debajo de su espalda, iba rápido, concentrado y no le prestaba atención a su compañero de estudio.

ESQUILACHI: “Discúlpame Atkinson, pero debo llegar rápido a mi casa… No son ganas de ir al baño… Es que voy a investigar algo… Hablamos mañana si no nos vemos más… Chaoooooo


Y como alma que lleva el diablo Esquilachi se perdió a la distancia. Al llegar a su casa el muchacho pasó directo a su cuarto sin saludar a nadie.

Encendió su computador y de inmediato accedió a la página principal de facebook, el Chepa Candela más grande que haya conocido la humanidad.

En el buscador escribe el nombre Camila, aparecen varias opciones de Camila, baja un poco, baja más y suas… Siiiiii… Ahí estaba… La reconoció por su rostro, Camila Pomodorana.

Al hacer click sobre su foto, sintió calambres espasmódicos por todo el cuerpo, sentía una bolita que le sube y le baja, y el corazón le latía rapidísimo. Era ella, ahí la estaba viendo, la hermosisisisima Camila Pomodorana.

Los datos básicos: Estudiante de Odontología en la ULA - Vive en Mérida, Venezuela – Soltera – Cumple años el 01 de Mayo – Interesada en amistad y relaciones de trabajo.

Todo iba bien en el facebook de la bella Camila, la mujer soñada de Esquilachi por lo visto había aparecido, todo iba bien hasta que en la página de fotografías se encontró con algo que le quitó el aliento.

Había un álbum, una carpeta de fotos con el título “Alejandrito bello” y efectivamente en su interior, por lo menos 200 fotos de un tipo papeado, fisiquito, tipo surfista, bien bronceado, de unos 23 años, el abdomen parecía un lavadero y en el 70% de las fotos salía junto a la bella Camila abrazándole, alzándole, dándole besos, en fiestas, en el concierto de Guaco, en la playa y lo que más dolió… Una foto de ambos paseando unos perritos.