
CAP XXII
En la sala de la humilde casa de Doña Remedios Guillén se encuentran reunidos el teniente Oxiuro y la dulce viejita. Como ya era costumbre las buenas atenciones, típicas de la gente andina, no se hacían esperar a la hora de recibir una visita.
REMEDIOS: “Mijito… ¿Le provoca otra taza de guarapo caliente?... ¿Deje la pena y cómase todo el mojicón”
OXIURO: “Gracias Doña Remedios… Es usted muy amable… Disculpe… ¿Se encuentra sola?... ¿Dónde está Cheito?”
REMEDIOS: “Si mijito… Estoy sola… Cheo está en la alcaldía sacando los permisos para las patinatas que arrancan la semana entrante… Ese muchacho se vuelve como loco cuando llega la navidad… Estoy pensando que en su otra vida fue un duende de Santa Claus”
OXIURO: “Doña Remedios… Necesito pedirle un gran favor”
REMEDIOS: “A ver mijo… Dígame en que puedo ayudarlo… Usted sabe que yo lo veo con cara del hijo bobo que nunca tuve”
Vamos a dejar por un momento al teniente Oxiuro mientras le explica a Doña Remedios Guillén de que trata el favor que necesita y pasemos de inmediato unos kilómetros más al norte, cerca del Valle el Muerto, específicamente en el escondido paraje donde reposa la súper avanzada nave espacial la Zamura 1. A esta hora siguen reunidos en la sala de control el comandante Helminto y la gran jefa, nos referimos a la generala Sémola Durum.
SEMOLA: “Muy bien comandante Helminto… Los planes marchan a la perfección… Ya el teniente Oxiuro debe estar obteniendo las muestras de sangre que nos permitirán preparar el suero con el que vamos a infestar todo este cochino planeta Tierra… Ya nuestras tropas están a tiro solamente esperando mi orden para ejecutar el ataque sorpresa… Estos humanos estarán tan débiles, totalmente infectados, que ni se podrán defender ante nuestra invasión… Comandante Helminto… Comandante Helminto… Hey… (Silbido)… ¿Qué le pasa?... Estoy explicándole todo nuestros planes y usted está como en otro planeta… ¿Sucede algo?”
HELMINTO: “Nada mi generala… Es solo una tontería… No me pare… Es que pensaba sobre la extraña conducta del teniente Oxiuro estos últimos días… Me preocupa que estamos dejando en manos del teniente toda la inmensa responsabilidad de esta misión”
SEMOLA: “¿Y qué con ello?... ¿Hay algo de malo?... Explíquese… Le exijo que me diga todo sin rodeos… Hable claro comandante”
HELMINTO: “Bueno mi generala… Es la actitud del teniente últimamente… Estuve estudiando las consecuencias, los síntomas que genera esa infección a la que los humanos llaman amor y creo que el teniente sufre de eso… Sufre de amor… Su mirada lánguida y perdida… Su constante suspiradera… No suelta el teléfono para nada… Sus actualizaciones del PIN con frases de amor estúpidas… Se lo pasa escribiendo en el Twitter idioteces con poemas… En fin… El teniente es una víctima del amor… Está enamorado bobo… Y todo indica que es culpa de una humana de nombre Vanessa Chourio… Ella es la que lo ha contagiado y lo convirtió en el pobre marcianito que es hoy en día"
SEMOLA: “Uhhhmmm… Con que así es la cosa… No, definitivamente no podemos arriesgarnos a depender de un comptoniano enamorado… Es mucho lo que está en juego en esta misión… Al teniente Oxiuro lo necesitamos para terminar de sustraer las muestras sanguíneas… Es una pieza clave, ya que se ha logrado infiltrar bien entre los humanos… Nada… Aquí la única solución es eliminar a esa chamita… Debemos eliminar a esa tal Vanessa Chourio… Mañana mismo usted se encargará de ubicarla y en el primer momento que pueda la destruye completita… ¿Entendido?”
Oh no… Definitivamente estos extraterrestres son más malos que ministro boliburgues resentido y con sed de venganza. Mientras este maléfico plan se gestiona en la Zamura 1, a pocos kilómetros de ahí nos encontramos un viejo Camaro 67 estacionándose en el garaje de la casa de Doña Remedios Guillén.
Se trata de Cheo, si, el ya conocido Cheo Guillén, nieto de Doña Remedios.
CHEO: “Abuela… Nona… Abuela ya llegué… Ción… Abuela (Silbido)… Tengo hambre”
REMEDIOS: “Ay, ay, ay… Me duele… Me duele… Así no… Sácalo… Mejor sácalo”
CHEO: “¿Abuela?... ¿Pero qué pasa?... ¿Qué me le están haciendo a mí viejita vale?... Abue…..”
REMEDIOS: “Cheo… Mijito lindo… Menos mal que Llegó… Ya voy a servirle la cena… Espere un momento que Oxiuro me está sacando la sangre para una tarea que le mandaron y me está doliendo… Estos arrugados brazos ya no me sirven para nada y creo que no Oxiurito no consigue la vena… Jajajajajajajaja”
CHEO: “Aaaahhhh… Jejejejeje… Uuuuffff… Me asusté por un momento… Que fue mi pana Oxiuro… ¿Cómo está la cosa?... ¿Y eso brother?... ¿Tu ahora sacando sangre?... ¿Qué pasó… Te metiste a vampiro?”
OXIURO: “Es solo por razones académicas mi buen amigo Cheo… Decidí pedir cambio a la Escuela de Enfermería… Descubrí que mi verdadera vocación estaba en las ciencias de la salud y no en los medios audiovisuales… Algo que aprendí de Irina Masini es que nunca te puedes conformar con un solo curso ni una sola carrera… Así que ahora estoy en Enfermería… Me asignaron una tarea de sustracción de sangre… Por cierto Cheo… ¿Cuál es tu tipo de sangre?”
CHEO: “O negativo mi pana”
OXIURO: “Véngase para acá y prepare su bracito”