
CAP XXIV
Amanece en la ciudad, poco a poco se va disipando la espesa neblina mañanera que cubre el espectacular páramo de la Culata. En la súper avanzada nave espacial la Zamura 1 el olor del desayuno inunda todos sus espacios y como era de esperarse la puerta de la habitación del teniente Oxiuro se abre de par en par.
OXIURO: “Uuuuhhhhmmmm… Qué bien… Arepitas con perico y queso frito… Estos desayunos que prepara mi comandante son lo máximo… Comandante Helminto… Mis arepas con mantequilla por fa…. ¿Ahhh?... Buenos días Generala… Si mi Generala… Disculpe, pensé que era el comandante Helminto quien preparaba el desayuno”
SEMOLA: “Pierda cuidado teniente Oxiuro… Esta vez el desayuno lo preparé yo… Espero que le guste el café con Splenda”
OXIURO: “Me parece bien generala… Muchas gracias por su atención… Disculpe… ¿Y el comandante Helminto?... ¿Sigue durmiendo?”
SEMOLA: “Ahhh… ¿El comandante Helminto?... No se preocupe, el comandante Helminto salió un momento a buscar una bombona de gas… La que teníamos se agotó anoche”
Falso de toda falsedad, es verdad que el comandante Helminto había salido hace unos minutos de la nave, pero no estaba comprando ninguna bombona de gas, en realidad el comandante Helminto estaba a esta hora en la Escuela de Medios Audivisuales, disfrazado con unos lentes, nariz falsa y bigotes postizos… ¿Su objetivo?... Seguir de cerca los pasos de la linda Vanessa Chourio, a quien los extraterrestres consideraban persona no grata, una especie de amenaza para el desarrollo de sus maquiavélicos planes de invasión a nuestro planeta.
A esta hora Vanessa se encuentra reunida con algunos compañeros de clase en el cafetín de la Escuela de Medios Audiovisuales disfrutando de las mejores empanadas grasientas de la universidad.
VANESSA: “Cheo porfa… Pásame la tártara please”
CHEO: “Claro princesa… Aquí la tienes… Ouuuuch… Ay, mi brazo… Cómo me duele”
VANESSA: “¿Y eso chamo?... ¿Qué te pasó en el brazo?”
CHEO: “Nada… El loco de mi pana Oxiuro que ahora se metió disque a enfermero y anoche me sacó la sangre… Pero me dejó tremendo morado… Aouch cómo duele”
VANESSA: “¿Ah sí?... Pppffff… Pobre loquito ese bicho… Resulta que ahora no solo es mujeriego… También le mete a la enfermería… Por cierto Cheo… Hablando de Oxiuro… Estaba por preguntarte… ¿Ves ese tipo de bigote que está en la mesa de enfrente?... Es igualito a Oxiuro… Flaco, ojón, cabezón y azulado… Para mí que son familia porque son idénticos… Si no fuera por los lentes y el bigote juraría que es Oxiuro y si no es Oxiuro es Ricardo Ferrer”
CHEO: “No sé chama… Que yo sepa ese pana no tiene más familia aquí en Mérida que su papá”
VANESSA: “Ay, no aguanto la curiosidad… Yo como que voy a preguntarle… Cheo, sostenme esta empanada de caraotas… Ya vengo… Voy para la mesa de ese señor"
Al otro lado del cafetín, el comandante Helminto graba todo en su pequeño dispositivo capturador de audio protoplasmático fotosintético, mejor conocido como MP3.
HELMINTO: “Bitácora del comandante… Ya me he logrado infiltrar entre el grupo de humanos que abundan en este recinto al que llaman universidad… He tenido éxito hasta ahora, ya que nadie sospecha de mi presencia… El objetivo de nombre Vanessa Chourio ha estado compartiendo con un grupo de otros humanos en lo que ellos llaman cafetín… Podrá ser muy bonita, pero como come… Ha estado conversando desde hace unos minutos con el sujeto de nombre Cheo Guillén… Se ha levantado de su asiento… Se limpia la boca con una servilleta… Se retira momentáneamente de su mesa… Está caminando… Viene hacia este sector… Me está mirando… Se está acercando… Oh no… Creo que viene hacia acá… Si… Se acerca… Cambio y fuera”
VANESSA: “Buenos días señor… Disculpe la molestia… Con su permiso… ¿Puedo sentarme?”
HELMINTO: “¿Eh?... ¿Cómo?... ¿Quién?... ¿Dónde?”
Oh no… Si la pobre e inocente Vanessa Chourio supiera el peligro inminente que está corriendo ni por casualidad se le acercaría a ese terrible extraterrestre de nombre Helminto Alfa. Vamos a retirarnos por un momento de este lugar y volvamos a la súper avanzada nave espacial la Zamura 1, donde se encuentran reunidos la generala Sémola Durum y el teniente Oxiuro después de un nutritivo desayuno.
SEMOLA: “Muy bien teniente Oxiuro, perfecto… Lo felicito… Las muestras de sangre que ha logrado acumular encajan debidamente con lo solicitado… Ya contamos con los grupos sanguíneos O- y O+… Es hora de que se prepare y salga a la calle nuevamente para seguir tomando más muestras… De ocho ya tenemos dos… Sólo restan seis y estaremos listos… Vamos… No se quede ahí parado… Salga a buscar más… El tiempo apremia”
Arrastrando sus pasos, casi por obligación, el teniente Oxiuro ingresaba a su habitación para prepararse a tomar la calle una vez más, ahí vemos al extraterrestre con actitud displicente, pensando en voz alta.
OXIURO: “Qué desgracia… Maldita suerte la mía… Tener que salir a preparar el terreno para la aniquilación de mis buenos amigos terrícolas… No puedo desobedecer a mis superiores… Así que mejor me apuro… Hoy debo recoger más muestras de sangre… Qué mejor sitio que uno que conozco bien… Voy a la Escuela de Medios Audiovisuales… Allá hay suficientes amigos que me pueden ayudar”